Conclusiones

El canto, desde que se ha profesionalizado, ha estado sometido a fuertes polémicas, prestándose a la confusión y el engaño, porque la subjetividad juega un papel muy importante a la hora de entenderlo y no son todos los que lo conocen con suficiente profundidad, ni los que cuentan con las adecuadas condiciones para poder llegar a hacerlo. Por lo tanto, es prácticamente imposible llegar a sentar los cánones que pongan de acuerdo a todos. Especialmente a los profesionales que ejercemos su enseñanza que, en muchos casos, podemos resultar determinantes, tanto para bien como para mal.

conclusiones1 En el arte, como en muchos otros aspectos de la vida, es imposible poder demostrar la verdad absoluta, porque la verdad es muy relativa, aunque todos parecemos estar en su posesión.

Si nos atenemos a determinados cánones podemos valorar la calidad artística con más o menos acierto. Sin embargo, al no tratarse de una ciencia, no existen unas reglas específicas que permitan poder demostrar lo que es mejor o peor, dependiendo de los gustos que, a su vez, están en función de la cultura, la educación, la inteligencia y, sobretodo, la sensibilidad que pueda albergar la persona. Por esa razón es bastante natural que  muchos  de los que ostentan  cargos, que  pueden resultar determinantes para el buen desarrollo de la música, lo puedan hacer tan mal.

A diferencia de otras artes, en el canto, el manejo de la voz está sujeto a la verdad que dictan sus leyes fisiológicas. Estas se deben respetar, tal y como han hecho los grandes maestros de la escuela romántica italiana, porque, de lo contrario, terminaran pasando factura y el precio puede resultar excesivo.

El órgano vocal siempre ha presentado las mismas características. Por esa razón, su forma de manejarlo debe ajustarse a la técnica que marca su naturaleza como en cualquier otro tiempo. Otra cosa muy distinta es la forma de cantar a la hora de interpretar ciertos estilos, estando abierta al avance.

 En el arte no existen límites, aunque para avanzar hacia delante, y hacerlo con paso firme, es necesario mirar hacia atrás.

Durante años y años se han realizado infinidad de escritos respecto a un tema tan controvertido como es la técnica vocal, saliendo a la luz algunos trabajos muy interesantes, en los que se detalla con bastante precisión los aspectos más importantes de la misma. Por ello, ya no existen secretos que puedan dar lugar a nuevos descubrimientos a través de los cuales se puedan experimentar unos avances significativos, ni métodos milagrosos que permitan solucionar un problema en días o, incluso, en horas. Nada más lejos de la realidad, pues el hecho de que, en algunos casos específicos, podamos lograr estos extraordinarios resultados, no significa que se pueda generalizar.

En el canto no existen milagros, sino realidades que pueden llegar a ser muy positivas, siempre que se cuente con una sólida base y se trabaje con la seriedad y precisión que requiere esta difícil materia. La única verdad de su enseñanza sólo se puede demostrar mediante los resultados prácticos que pueda conseguir el maestro.

En esta página he tratado de clarificar los conceptos básicos de este arte, para que los aspirantes que deseen recibir mis enseñanzas conozcan de antemano las reglas fundamentales de mi escuela y, si aman lo suficientemente el canto como para estudiar con la entrega y la seriedad necesaria, tendré mucho gusto en ayudarles, siempre que la disponibilidad de horarios me lo permita.

Otro de los motivos por los que me he extendido de una manera tan inusual con el contenido de esta página, es para tratar de ayudar a muchos aspirantes desorientados que, en ciertas ocasiones, me han pedido consejos a través de Internet, aclarándoles las normas fundamentales que conforman la escuela de canto. De esta manera, al menos, podrán contar con una referencia para poder elegir el profesor de canto adecuado.

Otro tipo de ayuda más directa es imposible de realizar a través de un simple escrito, pues para proporcionar un buen consejo técnico es necesario escuchar personalmente al intérprete. De lo contrario es imposible conocer con exactitud cual es su situación para poder orientarle con las recomendaciones oportunas y observar que estas son correctamente interpretadas. Por lo tanto, la solución de un problema sólo se puede llevar a cabo mediante el estudio directo del mismo, porque ningún escrito enseña a cantar y mucho menos a corregir los defectos.

En la enseñanza del canto los únicos fundamentos que pueden resultar válidos son los que, a través de la experiencia y, sobretodo, del talento, forjan el dominio práctico. Otros tipos de argumentos sólo son mera teoría que, si está bien concebida, sirven como ilustración, nunca como arma de acción.